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Negros pétalos de terciopelo

Ella era una tranquila y limpia sala de espera, soleados días y horribles padres. Ella era una muñequita, un zafiro, una delicada rosa ...

sábado, 13 de septiembre de 2014

Septiembre 2014


Morphium

LA MORFINA CATALANA

Morphium es la droga musical que nos hace viajar de un extremo a otro con sus riffs pesados y su voz gutural, manejándonos hasta llegar a un estado melancólico con su melodioso teclado y la suave voz de Lur.


Banda nacida en Girona, España, en 2005, salen en busca de posicionarse entre las mejores bandas, logrando con su esfuerzo ser reconocidos como grupo revelación de 2011.


Conocidos en México gracias a su participación en el Hell And Heaven, en 2011 emprenden su gira por América y Europa, regresando a nuestro país en el 2013.


Morphium son:
Álex Bace - Voz
Lur Mei - Voz/Teclados

Riki Anima - Guitarra
Víctor Lestat - Guitarra
Max Kabraz - Guitarra
Mori Codax - Batería

Eugen Chupaka - Bajo

Discografía:
LA ERA DE LA DECADENCIA 2008
CRÓNICAS DE UNA MUERTE ANUNCIADA 2013

Amocualli, Maldad Ancestral




Cuando los antepasados resurgen de las cenizas, de un pueblo arrasado por los religiosos conquistadores, son condenados y exiliados a vivir en el lado obscuro, donde adquieren cada vez más poder para dominar y reconquistar a su pueblo.


Esto sucedió con el entonces proyecto de Amocualli, cuando en el año 2005, su fundador, Varek, entra a la convocatoria “compositores jóvenes” de CONACULTA, donde es rechazado por considerarlo “satánico” debido a la falta de cultura de los organizadores; ya que las letras tratan de leyendas y tradiciones de Tuxpan, Jalisco y están en lengua Náhuatl.


Tiempo después y por cuestiones personales, Varek da un descanso al proyecto, subiendo a las “redes” su demo Mahuala Teteo, donde adquiere popularidad mundial.


Para 2012 decide retomar el proyecto convocando músicos, encontrándose con el problema de muchas bandas: La entrada y salida de varios integrantes.


Gracias a su dedicación y esfuerzo tenemos a un Amocualli, cada vez más poderoso. Digno representante de nuestras raíces actualizadas y muy bien mezcladas con el metal.

AMOCUALLI - FOLK/BLACK METAL/PREHISPÁNICO.

Los que integran la banda son:
Yaomikki -Vocalista
Istacuautli – Guitarra líder
Burzum – Bajo
Varek – Instrumentos prehispánicos y cuerdas
Están en busca de baterista.

Discografía:
MAHUALA TETEO (LLAMADO A LOS DIOSES) 2005
TLAYOUALOTL (OBSCURIDAD) 2013
NU KONTAVI ÑA TZI (BAJO LA SOMBRA DE LA MUERTE) 2014

Oddly Spliced, ¡a la reja!

Para leer esta entrevista en su idioma original, picar aquí.
Leigh Whurr, mejor conocido como Oddly Spliced, es un joven del Reino Unido. Su estilo de dibujo es el surrealista con formas contorsionadas como si fuesen seres de arcilla o de agua. A pesar de que su trabajo no es puramente tenebroso, son realmente tomados desde las profundidades más bajas de los sueños, lo cual puede ser incluso más macabro porque nos obliga a enfrentarnos con nuestro subconsciente, muajajá. Sus dibujos son más hermosos  entre más les permitimos ser parte de nosotros mismos, y esta es la razón por la cual han sido usados muchas veces por otros artistas para inspirar sus obras o para usarlos en portadas, salva-pantallas, o incluso hablar del tema en videoblogs en YouTube.



Asura: Gracias por tu tiempo. Es realmente un honor tener a tan grande artista con nosotros. ¿Nos podrías compartir tus inicios? ¿Alguna influencia?

Oddly: Cuando era niño, tenía una pasión por dibujar. Incluso tan temprano, como en la guardería, se notaba que mi arte iba más allá de los estándares típicos de mi edad. Me sumergí dentro de mí mismo por horas, excluyéndome frecuentemente de todo (y todos) a mi alrededor.  Al ser un ávido lector, me dejé llevar por las ilustraciones de ciencia ficción y fantasía, lo que catapultó mi imaginación.


A: ¿Cuál es tu inspiración o tu musa para crear tus obras?

O: Diría que es el aburrimiento de la realidad. Particularmente respecto a mis circunstancias específicas. Soy un introvertido y un profundo pensador, que con frecuencia se encuentra sin estímulo por parte de la rutina diaria del mundo. Así que me distraigo y sueño despierto. A veces siento como si llevara otro mundo conmigo, en mi cabeza, y es una pena no compartirlo. La música puede ser una buena inspiración. Las películas y los videojuegos por supuesto que son mi mayor influencia. Los sueños y las pesadillas que he tenido juegan un papel importante también. A veces despierto y anoto algo interesante. Esto ha disparado mi interés en la psicología, particularmente en el tema del subconsciente.



A: ¿Nos puedes compartir tu proceso creativo, desde el nacimiento de la idea, pasando por su creación, hasta finalmente cuando dices “está terminado”?

O: Lo que imagino no siempre es sencillo de traducir en palabras. Todo es muy abstracto. Puedo considerar cierto pensamiento o emoción (ya sea mío o de alguien más) y luego pensar en la mejor manera de representarlo.


Tengo preferencias por la pintura digital, ya que me permite la libertad y versatilidad requeridas para experimentar, sin los inconvenientes del desorden y del aroma de los medios tradicionales, mismos que pueden ser poco atractivos y consumidores de tiempo. Parto de algo muy vago y gradualmente afino los detalles hasta que siento que he capturado lo que sea que tenga en mente.


A: Es realmente difícil encontrar algo sobre ti en internet, ¿nos podrías compartir si estudiaste arte profesionalmente o si todo esto lo has llevado a cabo tú solo?

O: Ahora estoy estudiando bellas artes en la universidad. De todos modos, mi trabajo personal es realmente una búsqueda solitaria. Soy autodidacta. Me gusta trabajar a mi propio ritmo y resolver cosas por mí mismo.




A: ¿Cómo es la situación del arte en el Reino Unido? ¿A la gente le gusta y lo apoya, o simplemente lo ignora? ¿Cómo te sientes respecto a esta situación?

O: Hay un montón de exhibiciones para ver, tanto históricas como contemporáneas. Me temo que los artistas talentosos pueden ser pasados por alto en la sombra de un ambiente competitivo. El fondo de artes, en general, ha recibido recientemente un recorte del gobierno, lo cual es un poco desalentador.


A: En el arte, el mensaje que la gente recibe no siempre es el mismo que el artista quería compartir. ¿Tienes algún mensaje o algo especial que quieras compartir con el mundo, y que nadie haya visto todavía?

O: Estoy abierto a múltiples interpretaciones. Espero que quien lo vea pueda sacar algo positivo de eso. Algunas veces me gusta hacer las cosas deliberadamente vagas o ambiguas, para que quien lo vea sea parte del proceso. Quiero provocar pensamientos en lugar de solamente transmitir un mensaje específico. En algunos casos, son bienvenidas interpretaciones alternas, ya que es importante que quien lo ve tenga una inversión personal en la pieza. Con el arte es frecuente la creencia de que uno debe de ser de algún modo “culturizado”, o que posea un conocimiento predeterminado para lograr “obtener” lo que están buscando. Yo, por otra parte, siento que el arte debe hablar por sí mismo en un nivel más universal.




A: ¿Algún artista o persona que admires?

O: Zdzislaw Beksinski y H.R. Giger, siempre vale la pena mencionarlos cuando se trata este tipo de arte. Sus visiones únicas son realmente inspiradoras.


A: ¿Por qué Oddly Spliced? (Podríamos traducirlo como “singularmente empalmado, extrañamente sobrepuesto, etc.).

O: Quería algo absurdo, apropiado a mi estilo. Pienso que lo que sea que soy, o lo que sea que hago, es el resultado de dos entidades separadas, yuxtapuestas para formar algo… singular.


A: Es difícil  para mí citar qué obras me gustan, porque son tantas como para nombrarlas; pero ¿tienes alguna obra favorita?

O: No tengo una favorita específicamente. Todas juntas pertenecen, en un sentido, como parte de otro mundo. Cada pieza es una mera ventana.


A: ¿Le das significado a tus obras? Me refiero a que si cuando dibujas, quizá pienses “mmhh… pongamos este miembro más alargado porque así es como si la creatura quisiera escapar”, o simplemente, “mmhh… pongamos este miembro más alargado porque es genial”.

O: Mucho de eso es muy simbólico. Me imagino qué pasaría si la forma física fuera el resultado de una emoción, como si hubiera “evolucionado” de ese sentimiento en particular. Una manifestación. Como un sueño. El proceso, como sucede en mi imaginación, es muy difícil de poner en palabras. Sólo pasa.


A: Si le das algún significado a tus obras, ¿nos podrías compartir qué significan para ti?

O: Son medios para expresar lo que de otra manera sería imposible con palabras. Es como tener un lenguaje propio.


A: ¿Haces arte en otras formas? ¿Cuáles?

O: Actualmente sólo me enfoco en la pintura digital. Sin embargo, me encantaría expandirme a otros medios en el futuro. Quizá cine o 3D.


A: ¿Dónde te puede contactar la gente, y en qué idiomas?

O: Mi página de Deviantart es el mejor lugar para contactarme. Compartiré cualquier otra forma de contacto que surja por ese medio. Sólo en inglés.


A: ¿Algún mensaje final para nuestros lectores?

O: Gracias a todos aquellos que muestran su interés. Estoy desarrollando mis habilidades todo el tiempo y el apoyo continuo de la comunidad es para mí una gran recompensa.

Exilio

El sereno de la púrpura puesta del sol
entró por la ventana
de la habitación,
a la orilla del llanto
de la ciudad,
camino a hiedra venenosa
y dulce sufrimiento.

Las luciérnagas y los grillos danzaban
en el obscuro llano
que daba al inmenso y aventurado firmamento,
gastada ropa,
gastados zapatos,
malos pensamientos,
batos en la obscuridad,
brasas
y constante bronca.

Esperé el llamado
de la oculta hierba,
para descifrar
el encanto de las terribles madrugadas
que cercenaban mi cuello
al ras de las pesadas y frías gotas de sudor.

Me olvidé de todo
una vez más,
para después
sepultarnos
con nuestras lenguas
y escapar con el frágil eco
de tu aliento.

Al encontrarte
en el fracturado templo de la niebla,
refugio de un cansado rostro,
aquel que aún poseía
algo de vida
para mí.
Besándote eternamente
bajo las crudas notas del exilio.

Por Antonio Devadip

To the grille, Oddly Spliced!

To read this interview in spanish, click here.

Leigh Whurr, best known as Oddly Spliced, is a young male from United Kingdom. His drawing style is the surrealistic and contorted forms as if they were clay or water. Even though his work isn’t purely scary, they are really taken from the deepest bottoms of the dreams, which may be scarier because it forces us to deal with our subconscious, muahaha. His draws are as beautiful as we let them be part of ourselves, and that is the reason they have been used a lot of times for other artists to inspire their works or to use them as frontpages, screensavers, or even to talk about them in videoblogs of YouTube.
 

Asura: Thank you for your time. It’s really an honor to have such a great artist with us. Could you please share with us your beginnings? Any influence?

Oddly: As a child, I had a passion for drawing.  Even as early as nursery, my art was noted to be beyond the typical standard for my age.  I would immerse myself for hours, often to the exclusion of everything (and everyone) around me.  Being an avid reader, I was drawn to sci-fi/fantasy illustrations, which fuelled my imagination.
 

A: What’s the inspiration or your muse to create your work?

O: Boredom with reality I would say.  Particularly regarding my specific circumstances.  Being an introvert and a deep thinker, I often find myself unstimulated by the mundanity of daily routine.  So I zone out and daydream.  I often feel as though I am carrying another world around with me in my head and it seems a shame not to share it.  Music can be very inspiring.  Movies and videogames of course are a major influence.  Dreams and nightmares that I've had play a large role too.  I will sometimes wake up and note down something interesting.  This sparked my interest in psychology, particularly regarding the subconscious.

A: Could you share with us your creative process, from the birth of the idea, through the creation, to finally when you say “it’s finished”?

O: What I imagine is not always easy to translate into words.  It's all very abstract.  I might consider a certain thought or an emotion (either my own or someone else's) and then think how best to represent it visually.


I have a preference for digital painting as it allows for the freedom and versatility required to experiment, without the smelly and messy inconvenience of traditional mediums which can be very off-putting and time consuming.  I start off with something very vague and gradually refine the detail until I feel that I've captured whatever I had in my mind. 

A: It is really difficult to find something about you in internet, could you share with us if you studied professional art or if it’s all by your own?

O: I am currently studying Fine Art at university.  However, my personal work is mostly a solitary pursuit.  I'm self-taught.  I like working to my own beat and figuring things out for myself.

A: How is the situation of the art in United Kingdom? Do the people like it and support the artist or do they just ignore them? How do you feel about this situation?

O: There are plenty of exhibitions to be seen, both historical and contemporary.  I do fear talented artists may be overlooked in the shadow of a competitive environment.  Funding for the arts, in general, has recently suffered government cuts, which is a bit disheartening.

A: In the art, the message that the people receive may not the same that the artist wants to share. Do you have a message or something special that you want to share to the world, and that nobody has seen yet?

O: I am open to multiple interpretations.  Hopefully the viewer is able to draw something positive from it.  Sometimes I like to be deliberately vague or ambiguous so that the viewer is included in the process.  I want to provoke thought rather than simply delivering a specific message.  In some cases, I welcome alternate interpretations as it is important that viewers have a personal investment in the piece.  With art there is often this view that one must be somehow 'cultured' or possess a pre-determined knowledge in order to 'get' what they are looking at.  I, on the other hand, feel that the art should speak for itself on a more universal level.



A: Any artist or person that you admire or look up to?

O: Zdzislaw Beksinski and H.R Giger are always worth mentioning when it comes to this type of art.  Their unique visions are truly inspiring.

A: Why Oddly Spliced?

O: I wanted something silly yet appropriate to my style.  My thinking being that whatever I am or whatever I create is the result of two separate realities juxtaposed to form something...odd. 

A: It’s hard to me quote the works that I like, because they are too many to tell, but do you have any favorite work?

O: I don't have a favourite specifically.  They all belong together, in a sense, as part of another world.  Each piece is merely a window.



A: Do you give any meaning to your works? I mean, when you are drawing, you may think, “mmhh… let’s this limb be longer because it’s as if the creature wants to escape”; or simply, “mmhh.. let’s this limb be longer because it’s cool”

O: A lot of it is very symbolic.  I imagine what would happen if the physical form was to result directly from an emotion, as if it has 'evolved' from that particular feeling.  A manifestation.  Like in a dream.  The process, as it occurs in my imagination, is very difficult to put into words.  It just happens. 

A: If you give any meaning to your works, could you share what they mean to you?

O: They are a means of expressing what I find otherwise inexpressible in words.  It's like having a language of my own.

A: Do you make art in other forms? Which?

O: I currently only focus on digital painting.  However, I would love to expand into other mediums in future.  Maybe film or 3D.

A: Where do the people can contact you, and in which languages?

O: My Deviantart page is the best place to contact me.  I will share any future contact info on there.  Only in English.

A: Any final message to the readers?


O: Thank you to all who those who show interest.  I am developing my skills all the time and the continued support of the community is hugely rewarding for me.

Camino

Caminando entre ciegos voy y críticas injustas recibo,
palabras que golpean, a fin de cuentas palabras, a fin de cuentas golpes.

Rodeado de gente que no comprendo porque ciego y sordo para ellos soy.

Iluminado en un mundo de obscuridad o rodeado de luz y estando a obscuras;
simplemente una hoja más al viento... Pero en la corriente equivocada.

Teniendo el poder para cambiarlo todo y sin poder cambiar nada...
Sufriendo por pequeñeces que sin importancia van y lo valen todo.

Un sólo camino y un sólo destino, infinitas formas para caminarlo. 
Magnificando todo a nuestro paso, y al voltear atrás,
sobrevalorando lo que no tiene valor y menospreciando lo que vale.

Bendito quien muere y vive, y no como nosotros que vivimos muriendo.

F. Andrés Gutiérrez S.

El encanto de Diana

Vacías latas de cerveza,
cortantes lenguas,
aburridos días.

Las excitadas luces de la perla
me llaman por mi nombre
al percibirlas totalmente sedado
en un taxi.

Cigarros sueltos,
resplandecientes anuncios. 
Triste niña,
tan linda,
tan jovial.

Se preguntan los ácidos lentes
si algún día regresarás.
Sola, desvelada, esperando el primer tren.

Por Antonio Devadip

Nuevos cimientos, viejos recuerdos

Miras,
por la ventana del pasado,
los restos de una vida,
descalabros zurcidos 
con la saliva de varias lenguas,
eslabones rotos,
amistades claudicar,
amores caducar…

Telaraña de aprendizaje
forjada durante 26 otoños,
pues ningún ayer fue 
ni muy cálido… 
ni muy frío…

Los ideales petrificados;
mas no como fósiles, 
como estatuas sólidas,
pilares que resistieron
batallas inacabables
en tu mundo membranal,
a medio reconstruir.

Hoy, 
recapitulas.
Los escombros sobrevivientes
están ya, dentro del baúl,
desgastado y ligero,
como pluma de fénix…

El resto,
navega demasiado distante...
Nuevos cimientos, 
viejos recuerdos.

Por Christian García

Quita tu mano de en medio de mis piernas

No es tu aliento seco y malo,
tu barba rasposa,
lo pegajoso del sabor de tus ingles.
Tu cabello sin cepillar.
No es tu locura.
Tu sexo rápido o tardado,
tus problemas de lenguaje
y falta de saliva al hablar,
las prácticas báquicas
de dos días a la semana,
el múltiple pensamiento
de estar aquí, allá y en otros lados,
tampoco tu lengua sarrosa y agrietada.
Me decías
mientras te hablaba
con más humo que sonido,
no es eso,
me decías,
por lo que quiero que quites tu mano
de en medio de mis piernas,
es por tus temores atávicos por el futuro
y los niños, mi hermana, su amante
y la gente que va en ese
camión al trabajo
y nos observa,
me decías,
y el calor corría por mis
huesos temblorosos.

Por Ataúd Martinolli

Otro verso más

Mírate cara a cara
en el espejo del que miente.
Jala la cola al demonio,
que cuando tiene problemas
intenta beber cianuro.
Tú eres el hijo prematuro
de la esperanza del trotamundos
para ahogarte con pequeñeces.

A todos los problemas
muéstrales los dientes.
Fúmate las derrotas.
Observa los planetas,
al inmenso universo,
los miles de inocentes presos
Y tus libres brazos…

Destroza tu corazón envenado,
arrebátalo de las garras del pasado.
A tu razón quítale el candado,
tira a patadas la barda de tu prisión

Prefiere ser un loco
disfrutando de sus dosis de cordura,
que estar atrapado
en este mundo de censura.

Ahora

Ahora,
sin la mesura insoluble de un mapa invisible
contemplado desde las nueve cimas
desde el eneagrama de constelaciones y dudas.

Ahora,
ya sin el relámpago marchito
por la neblina del olvido,
ahora sin la covacha hundida
por enlamados recuerdos.

Ahora,
sin palabras y cigarrillos chillantes
como el rechinar inconsciente de los dientes
de un infante,
centinela vigilante de la noche con cándida inocencia.
 
Ahora,
sin el crujir incesante de los prados
ya no tan verdes,
sin ese donaire que figuraba como postal,
ahora ya sin el aire suspirando por tu espalda
provocando tumultos de fuego sobre tu piel…
ahora, ya sin ti.

LVII Canción de siesta

En la obra Las flores del mal, de Charles Baudelaire, se encuentra un poema, que en lo personal me fascina, por ser de un romanticismo tan obscuro, tanto genio para transmitir a través de este bello poema el amor que profesa por Jeanne Duval, su adorada y hermosa mulata, amorío que fue desaprobado y escandalizó a la sociedad de París. Los dejo, pues, con Canción de siesta.


LVII CANCIÓN DE SIESTA

Aunque esas cejas malignas
te den un extraño aire
-bruja de ojos tentadores-
que no es, por cierto, el de un ángel,

Te adoro, ¡oh frívola mía,
mi pasión inconfesable!,
con la misma devoción
que a un ídolo hay que adorarle.

Dan el desierto y la selva
a tu pelo olor salvaje;
tu frente, tus actitudes
son un enigma inviolable.

Tu carne un perfume exhala
como un sahumerio fragante;
ninfa tenebrosa y cálida,
como la noche, adorable.

¡Ah! No existe ningún filtro
que a tu pereza se iguale.
¡Los muertos revivirían
si tú los acariciases!

De tus pechos se enamoran
esas caderas sensuales;
Los cojines soliviantas
con tus desperezos suaves.

Rabiosa de amor, a veces
precisas para calmarte,
misteriosa y grave a un tiempo,
el morderme y el besarme.

Me hieres, mi morena,
con un fingido desaire.
Son cual la luna tus ojos
en mi corazón posándose.

Bajo tu chapín de raso
y tus pies incomparables
pongo mi dicha, mi genio,
Pongo mi destino…, ¡ámame!

A mi alma sólo la curan
luz y color de tu imagen,
tú que en mi Siberia eres
el fuego a que calentarse.

Diálogos con la obscuridad

Bueno, parece ser que en esta ocasión el latoso que me pregunta no vino, así que podré hablar a mis anchas, que son infinitas.

En uno de esos momentos que ustedes suelen llamar días, una de esas cosas que ustedes llaman humanos, hizo algo que ustedes llaman escribir, en eso que ustedes llaman redes sociales, algo que ustedes llaman opinión. Esa opinión que se expresó en redes sociales por una persona en algún día, día que a mí no me importa porque yo no dependo del tiempo, era que el ser gótico es disfrutar del libertinaje.

Dejen explico un poco sobre el gótico. Quizá ustedes tengan en mente que se relaciona con una protesta francesa en la que se pintaron las caras y se vistieron de negro. Quienes digan eso, son idiotas. Es como decir que los guerreros aztecas deben su valor a los samuráis.

Seguramente sabes que en el periodo histórico que abarca el gótico, se enfocaban en la belleza divina, la armonía religiosa y todo lo relacionado al cristianismo. El movimiento neo-gótico, que es el movimiento moderno llamado gótico, no está relacionado con lo religioso en el sentido del primer movimiento gótico, sino que es una forma de ver el gótico desde el otro lado del espejo. Si en el movimiento gótico original Dios era el centro, origen y fin de todo, y la Biblia dictaba la belleza y los paisajes, es en el segundo movimiento gótico, el actual, donde se busca rescatar la belleza que quedó fuera. Ver una imagen de un panteón y encontrar la belleza ahí; una flor muerta; la soledad como forma de autodescubrimiento personal, en lugar de buscar a Dios en el silencio; ver la belleza de una imagen macabra, monstruosa o demoniaca, no porque sean adoradores del mal, sino porque es un arte que lleva belleza en sí mismo. El regreso a la naturaleza en lugar de su destrucción también es parte del movimiento, ya que proviene de los godos y por lo tanto, su culto a la naturaleza, su visión sombría de pueblo nórdico; pero con una extraña esperanza de trascendencia en la naturaleza misma, en lugar de un paraíso prometido.

Ejemplos del movimiento gótico moderno son Poe (lugares sombríos y situaciones que no sabes diferenciar si son actividades relacionadas con algún espíritu, o una visión mórbida de la psicología del personaje), Mary Shelley (porque El Ente busca a Frankenstein, así como el hombre busca a Dios, y Dios le rechaza, le recrimina, le castiga, así como Frankenstein hacía con su creación), Tim Burton (este es más fácil de entenderlo viendo sus películas como Nightmare before Christmas, The Corpse Bride, Edward Scissorhands), en la música Lacrimosa, Sirenia, Mortemia, Tristania, Elis, grupos que nos muestran el lado sombrío de la vida, del amor, de la belleza y aún así, son agradables. No idealizan todo, sino que muestran su lado feo porque ese lado también es parte de la belleza real y no ficticia. La tristeza, la soledad, la muerte, son también parte de la alegría, la amistad y la vida, y por eso no se deben alejar porque entonces serían incompletas y falsas.

Si quieren ver esto como cultura, véanlo que una cultura involucra precisamente una visión del mundo y una actitud coherente con ella para el mundo. Los guerreros aztecas creían en la vida después de la muerte, y para ellos ganar el juego de pelota era un premio, pues serían sacrificados para ir con sus dioses como tributo. El gótico no es un joven amargado, deprimido, que siempre viste de negro o se maquilla para llamar la atención, sino una persona, integral, que vive, muere, ríe, llora, propone y crea un mundo de acuerdo a la realidad y no de acuerdo a un parámetro idealista inalcanzable, como la primera etapa del gótico sugería, en la que se alejaba totalmente de la naturaleza del mundo para concentrarse en alcanzar a Dios, como si fuera posible llegar a su nivel.

¡Que vuelen las palomitas!

El hombre que ríe es un libro escrito por Víctor Hugo, y aunque es un libro, se encuentra en esta sección porque se hizo una adaptación para el cine cuando todavía era mudo. Así que pongan a calentar los granitos en lo que les cuento de qué trata.

Destaca el enorme parecido del personaje principal con el Guasón, y posiblemente se basaron en su rostro para darle vida los autores originales de Batman. Gwynplaine es un niño a quien un grupo llamado "compraniños", le deformó el rostro para que pida limosna. El grupo es expulsado de Inglaterra y el niño se ve en la necesidad de vagabundear. Encuentra a una niña a quien rescata y luego son adoptados por un hombre, quien los cría como sus hijos.

Suena irónico y hasta morboso el hecho de que el adoptante se llame Ursus (oso en latín) y el perro se llame Homo (hombre en latín). La niña crece y se llama Dea (Diosa en latín); pero es ciega, y no ve la deformidad de Gwynplaine. Eso no impide que se amen a pesar de todo.

Ahora, el conflicto principal es que Gwynplaine es hijo de un hombre que se negó a besar la mano del rey, y por ese motivo fue vendido, y su padre asesinado. El bufón de la corte lo sabe, y no quiere que Gwynplaine recupere el poder que legítimamente puede heredar, ya que el bufón ha usurpado ese puesto al quedar vacante.

Gwynplaine sufrirá no sólo por su deformidad, sino porque teme que si Dea se da cuenta de su monstruosa sonrisa, le rechace, y además, tener que temer por su vida ya que el bufón lo querrá matar.

Una película que no deben perderse, ya que es de la época del cine en donde la actuación sí importaba. La historia está asegurada al venir de Víctor Hugo y no tener que leer sus largas y aburridas descripciones. Para los varones, tenemos la oportunidad de deleitarnos con el bello rostro de Mary Philbin; pero lo mejor de todo, ¡es de dominio público! (la película, no Mary Philbin).

Les dejo la ficha técnica sacada de http://www.filmaffinity.com/es/film207881.html
Título original: The Man Who Laughs
Año: 1928
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Director: Paul Leni
Guión:  J. Grubb Alexander, Walter Anthony (Novela: Víctor Hugo)
Fotografía: Gilbert Warrenton
Reparto: Conrad Veidt, Mary Philbin, Olga Baclanova, Cesare Gravina, Julius Molnar Jr., Brandon Hurst, Stuart Holmes, Sam De Grasse, George Siegmann, Josephine Crowell
Productora: Universal Pictures
Género: Drama. Fantástico. Intriga. Romance. Thriller | Cine mudo. Siglo XVII

Preparen sus tazones y ¡que vuelen las palomitas!

Sshh... se lee

Gracias a sus comentarios en la encuesta al público, tenemos una idea más clara de lo que desean leer en este segmento de la revista. Sólo les pido que por esta ocasión me permitan compartirles un libro que me ha marcado y ayudado mucho en mi vida en todos los aspectos, esperando que si tienen la oportunidad de tenerlo y practicar lo que dice el libro, sea igual o mejor de bueno en sus vidas para ustedes, tal y como lo está siendo para mí.

Harry es un gran mnemotecnista que dejó plasmadas en un libro, sus variadas técnicas para alcanzar un dominio más amplio sobre su memoria. Yo lo leí al entrar en la secundaria, y me ha servido de mucho no sólo para el estudio, sino para varios aspectos de mi vida cotidiana. Ahora les comparto mis apuntes sobre este libro, que si bien lo desean adquirir, será uno de los mejores libros de su biblioteca. El libro que yo tengo es "¿Cómo tener una súper memoria?", por Harry Lorayne, segunda edición, de abril de 1968, de la editorial Bruguera, S. A.

Si alguien desea más información sobre Harry y sus libros, puede visitar sus páginas oficiales (en inglés).

http://www.harrylorayne.com/

http://www.memoryimprovement.org/

1 ¿Cuán fina es su facultad de observación?

"(...) entre ver y observar existe un universo de diferencia".

"(...) La gente ve pero no observa".

"(...) Luego que hemos observado algo, para poderlo recordar hemos de asociarlo mentalmente con algo que ya conocemos o recordamos (...) confía a la memoria un elemento nuevo, asociándolo con algo que ya sabía (...) confiar algo a la memoria valiéndose de asociaciones conscientes".

Casi toda nuestra memoria está funcionando por asociaciones subconscientes (están los elementos enlazados por medios que desconocemos). Para tener una buena memoria y aprender lo que queramos de manera consciente, es necesario que aprendamos a observar hasta los más mínimos detalles, porque así tendremos más puntos para unir los elementos o recordar.

2 El hábito es memoria

"(...) todo lo que atribuimos al hábito deberíamos atribuirlo a la memoria. El hábito es memoria".

"(...) No existe límite alguno para la capacidad de la memoria".

"(...) la memoria es como un músculo (...) hay que ejercitarlo y desarrollarlo para que preste buen servicio (...) la diferencia está en que un músculo puede hipertrofiarse o agarrotarse, mientras que la memoria no".

"(...) no existe esa cosa que llaman mala memoria (...) Existen únicamente memorias entrenadas y memorias no entrenadas. Casi todas las memorias no cultivadas muestran desarrollos unilaterales. Es decir, las personas que saben recordar nombres y caras no son capaces de recordar números de teléfono (...) Hay personas que poseen una memoria retentiva excelente, pero de una penosa lentitud para asimilar (...) personas que, de momento, recuerdan con mucha rapidez, pero no tienen el recuerdo mucho tiempo".

Este libro enseña a asociar conscientemente, porque la asociación natural subsconsciente, al ser automática "(...) no podemos hacer nada para estimularla o aminorarla".

4 El interés y la memoria

"(...) Es imposible recordar nada que uno no haya observado; y es extremadamente difícil observar o recordar algo que uno no quisiera, o no esté interesado en retener en la memoria".

"(...) Aparte de tener la intención de recordar, también la confianza en que uno recordará ayuda mucho".

"(...) Por lo que a mí se refiere, la frase "he olvidado", debería borrarse del lenguaje. Habría que remplazarla por: "No he recordado ahora, inmediatamente". Es imposible olvidar de veras nada que uno haya recordado alguna vez".

"(...) Tenga presente, por favor, que a la memoria le gusta que le tengan confianza. Cuanta más confianza, más segura y útil se volverá. El anotarlo todo en un papel sin esforzarse por recordarlo va contra todas las reglas fundamentales para poseer una memoria mejor y más poderosa".

"(...) El problema no está en su memoria, sino en su falta de interés".

Brevemente, las técnicas se basan en unir imágenes exageradas, relacionadas a los conceptos que se quieren memorizar, de igual manera, presenta ejercicios y técnicas avanzadas partiendo del hecho de la asociación exagerada.

Crianza de animales... me refiero a tus hijos

Estoy cansado de escuchar en todos lados gritos de protesta por el maltrato animal en las granjas, de que debemos dejar de comer carne para que aprendan esos desgraciados desalmados, malditos que sólo matan y torturan por placer a tiernos animalitos. He escuchado y he refutado a todos los que dicen que el ser humano es vegetariano, vegano, e incluso a aquellos que dicen que sólo debemos alimentarnos del amor que nos manda el sol.

Somos omnívoros, muestra de ello es que podemos procesar casi todo lo que entra nuestra boca, porque si no pudiéramos, saldría tal cual entra, por ejemplo, monedas, canicas, fichas de plástico, e incluso (¡oh, no puede ser!) la cubierta de los granos de maíz. ¿No se han fijado en sus heces los vegetarianos?, quizá la respuesta les aterre, si no masticamos bien esa fina cubierta, no la digerimos, así que realmente me debo preguntar, ¿qué tan vegetarianos al 100% son los humanos que no pueden con una simple película de maíz? No debemos seguir la alimentación de los que vienen de la estrella Vega porque somos terrícolas (adiós veganos), y el sol no da amor, es un reactor nuclear (este era obvio).

Y así como he refutado fácilmente sobre la alimentación humana, es mi deber como filósofo poner en cuestión el otro lado del espejo de una revelación que a muchos ha conmocionado: El maltrato animal en las granjas.

Bien, es cierto, nadie puede negarlo; pero ¿por qué pasa esto? ¿Son en realidad seres insensibles llenos de odio y maldad que le vendieron su alma a Satanás para hacer daño al más puro e inocente ser vivo? No. Tiene que hacerlo porque tú tragas como troglodita. Te atascas de comida como si fuera tu obligación reventar tu estómago mínimo cuatro veces al día. Es tu culpa por ser un inculto idiota que cree que debe tener hijos a lo pendejo porque eso agrada a Dios. Es tu culpa el criar hijos babosos que tiran la comida. Es tu culpa por ser un imbécil que no puede hacer una agenda y comer las cosas en tiempo, y tienes que tirar la comida porque ya caducó.

Esta es la asquerosa realidad. Las personas de las granjas tienen que alimentar a más de 6 mil millones de hocicos. Y la solución no es comer sólo vegetales, porque el hecho de que no se oigan sus gritos con nuestros oídos físicos, no significa que el planeta no sufra por el sobrecultivo. Y no me salgan con cultivos orgánicos, porque de ese modo no alcanza la comida.

Mejor, para hacer algo a favor del planeta y de la vida en él, eduquemos a nuestros hijos para que coman bien, no desperdicien comida, no tiren comida buena, no coman como cerdos, y tenemos un único hijo; pero lo más importante, es el ejemplo. Edúcate tú para que tus hijos aprendan con tus acciones.

Si no quieres tener hijos, por mis genes, mejor; pero no es necesaria una castración mundial. Es simple matemática: Si tenemos 16 parejas, y cada una tiene un hijo, la siguiente generación será de 8, la siguiente de 4, la siguiente de 2, la siguiente de 1. Claro, no hay que llegar a eso, hay que buscar un equilibrio; pero mientras eso sucede, que será lento, lo mejor que podemos hacer es educar. Educación, educación, educación. Esa es la clave para todo.

O también podemos declarar una guerra mundial (de verdad, no sólo en Europa, algo así como la copa del mundo de la guerra. China vs India, Rusia vs Gringolandia, Alemania vs Reino Unido, España vs Portugal, Italia vs Francia, Brasil vs Argentina, Chile contra el resto del mundo, que son bien peleoneros, y así lo demás).

Como gusten, ahí tienen las opciones.

Mundo de locos

Él era un payaso que no hacía reír a nadie, más bien entristecía a cualquiera. Todos los días a la 1 de la tarde se paraba en medio de la calle Rafael de Rayas, casi esquina con Israel, y saltaba la cuerda. Los coches le tenían que esquivar, andaba sin camisa, su cuerpo era atlético, su maquillaje se escurría con el sudor, siempre tenía la miraba perdida, parecía que el alma se la había escapado, que aquello que saltaba no era humano, sino una marioneta.


Mi madre me contó que estaba loco. Cuando yo le pregunté por qué, me dijo que según los rumores que se contaban en el barrio, él trabajaba en un circo y un desafortunado día, mientras estaba arriba del trapecio, no alcanzó a sujetar a su amada, ella cayó y murió al golpearse la cabeza, él no soportó el sufrimiento y quedó loco; otras versiones cuentan que su amada le fue infiel; otras dicen que él fue quien cayó del trapecio y quedó loco al golpearse la cabeza.

Lo único que todas sabían, es que él era muy guapo…

"La esquizofrenia es el mejor remedio para evadir la realidad"

Rosas Rojas


En la puerta del hospital de urgencias, donde estacionan las ambulancias, había una pelea entre dos hombres. Me llamó la atención porque solamente uno de los dos golpeaba al otro, que no caía al piso a pesar de los tremendos puñetazos que le aplicaban en el rostro.
Habían comenzado dentro de un taxi y bajado de él a los tumbos. Quien recibía los golpes ni siquiera sacaba las manos de sus bolsillos, como si en ellos estuviera protegiendo algo valioso. No ofrecía ningún tipo de resistencia, sólo buscaba evitar los impactos. Pero no lograba hacerlo del todo, y el que golpeaba de manera feroz –que por su ropa parecía ser el taxista– le asestó varias trompadas más hasta que el agredido, al fin, se decidió a correr.
Me pareció extraño que no hubiera intentado defenderse o al menos, alejarse cuanto antes.
Perdí de vista a los dos hombres y seguí caminando. Entré al hospital por una de las puertas laterales. Venía bastante apurado, como siempre. Iba a visitar a un pariente internado y sólo llevaba un ramo de rosas rojas en mi mano derecha.

Unos segundos después, sentí que me empujaban desde atrás. Trastabillé y casi caigo al suelo. En una de las galerías, cerca de la terapia intensiva, el mismo hombre que había recibido los golpes me tomó del brazo y con un arma pequeña apuntó a mi pecho.
Haciendo ademanes, me obligó a acompañarlo. No dudé un segundo. Estaba muy lastimado y de su ojo izquierdo parecía caer sangre. Su camisa blanca, llena de pequeñas manchas de color oscuro. Y sus dientes...
Corrimos un largo trecho. La gente se horrorizaba al ver su cara destrozada y el revólver que llevaba en su mano derecha. Parecía algo grotesco, un hombre desequilibrado corriendo al lado de otro que seguía sosteniendo, como si fuera un trofeo, un ramo de flores. No entiendo por qué en ese momento no pude soltarlo.
Entramos a un pequeño ascensor. Allí bajó su arma y me miró a los ojos por primera vez. Sacó de su bolsillo una pequeña caja de color blanco, cerrada con cinta adhesiva, y me la entregó sin decir nada.
Al detenernos en el segundo piso, volvió a tomarme del brazo y así corrimos hasta el borde de un balcón que se encontraba unos pasos delante de nosotros.
Abajo, la gente había empezado a congregarse. Extrañamente, a pesar de todo, yo me encontraba tranquilo y seguro de que no iba a lastimarme. Algo en su mirada lo decía. Pero aún no llegaba a entender por qué me había dado la caja.
– No la abras todavía. Sólo después que me vaya. No cometas los mismos errores que yo.
Habló como si estuviera leyendo mi mente.
No tuve tiempo de preguntarle nada. Acercó la punta del revólver a su garganta, debajo de la nuez de Adán, y disparó.
Se desplomó sobre mí. Y la sangre... ¡por Dios! Tanta sangre a borbotones sobre mi ropa, mis zapatos y el ramo de flores.
Me lo saqué de encima. Sentía vergüenza de pensar más en el asco que me producía ensuciarme que en la locura y el drama de ese pobre hombre.
En pocos minutos llegó la policía. Tarde, como en las películas. Sólo atiné a quedarme sentado, apoyado contra la pequeña pared que nos rodeaba.
Guardé la caja en el bolsillo. Tuve la tentación de dejarla tirada o de esconderla en el pantalón del suicida, pero preferí respetar su último deseo. Cuando todos se fueran, la abriría.

Ya en mi departamento, cerca de las cinco, aún no había podido almorzar. Seguía asqueado por la horrible sensación de la sangre caliente sobre mi cuerpo. Volvía a verla, manando con violencia, mojando mis manos y mis pies.
Me senté en el living. Acababa de llamar la policía para pedir algunos datos y ver si podía aportar algo más. De paso, me avisaron que el psicópata no había muerto todavía. Estaba muy grave, internado en el mismo hospital de esta mañana. Era prácticamente imposible que sanara o despertara, según el comisario a cargo de la investigación.
Sin embargo, algo me impulsó a ir a verlo. Para saber más de él o de su vida. Además, me tentaba la idea de dejar la cajita blanca de bordes plateados entre sus pertenencias.
Pero no iba a poder hacerlo.

Unos minutos más tarde estaba camino del hospital, por segunda vez en pocas horas.
Llegué a la sala de terapia intensiva pero dos oficiales me impidieron el paso. Estaban parados al lado de la puerta, uno de cada lado.
Me preguntaron si tenía relación con él, si era familiar o pariente. No quise decirles mi nombre, sólo contesté que lo había conocido hace poco tiempo. El más joven me dio el pésame por anticipado y me informó que podía quedarme por allí, para esperar el obvio desenlace.
Les agradecí. Di media vuelta y busqué la salida. Había sido un día bastante largo.

Después de subir a un taxi para volver a casa, tomé la caja y me decidí a abrirla. De una vez por todas.
Nunca hubiera podido imaginarme lo que contenía.

Tenía que entregársela a alguien. Pero no a cualquiera. Alguien que fuera capaz de llevar a cabo lo que la caja pedía.
Vi por el espejo retrovisor que el taxista había observado lo mismo que yo. Y supe que comenzó a desearla, con todas sus fuerzas.
Estacionó a los pocos metros, cerca del sector de entrada y salida de ambulancias, y giró hacia mí. Me exigió la caja y no quise dársela. Por eso mismo comenzó a golpearme. En el rostro, en los oídos, en el estómago… pero no la solté. La guardé en mi bolsillo, a salvo de todo.
Tratando de esquivar sus trompadas, bajé del auto. Sin saber hacia dónde iba, empecé a buscar al próximo destinatario.
Advertí que desde lejos nos estaban mirando. Era un hombre calvo, como yo, que parecía llevar algo pesado en sus manos.
Lo seguí. Enceguecido por el impulso de compartir con alguien especial el contenido de la caja, fui hacia la galería donde se encontraba. Aún sin saber cómo iba a convencerlo de que aceptara.
Se me ocurrió quitarle el arma a un guardia del hospital. Lo hice y corrí con todas mis fuerzas por uno de los pasillos. Mi corazón latía cada vez más rápido. La sangre ensuciaba mi camisa. Tenía el ojo izquierdo semicerrado y mis dientes…
Encontré al calvo y lo tomé del brazo. Con la pistola apunté a su pecho y lo obligué a correr junto a mí, para alejarnos de todo.
Nos refugiamos en un ascensor. Cuando bajamos en el segundo piso, casi sin aliento, le di la caja y le indiqué:
–No la abras todavía. Sólo después que me vaya. No cometas los mismos errores que yo.
No tuvo tiempo de preguntarme nada. Allí mismo, cerca del balcón, acerqué la punta del pequeño revólver a mi garganta y disparé.
Caí sobre él. Y mi sangre... por Dios, tanta sangre a borbotones sobre su ropa, sus zapatos y el ramo de rosas rojas que él seguía sosteniendo entre sus manos, como si fuera un maldito trofeo.

Gonzalo Salesky

Ataúd Martinolli y los marginales

Vislumbré a Ataúd Martinolli a finales de la década de los ochenta. Fue, literalmente, el primer poeta de carne y hueso que conocí. Por su andar, vestimenta desgastada y mediana cabellera tostada, mi primera impresión fue que tenía frente a mí a un albañil. Nada había en él de cierto y preconcebido. Antes para mí la poesía era un asunto de libros y lecciones escolares. Hoy, he de reconocer, lo sigue siendo; pero con un sesgo de indeterminación.

Ataúd Martinolli representa una casta de poetas difíciles de clasificar. Para algunos es un necio, para otros un perdedor. Desde siempre se ha negado a participar en antologías; una y otra vez ha rechazado ediciones en editoriales “institucionalizadas” u “oficiales”, incluso en las mal nombradas “independientes”. Para asombro de muchos (incluidos, imagino —mal pensado como soy—, esposa e hijos) se ha negado a utilizar teléfono, internet y todos los imprescindibles dispositivos de la ultramodernidad. Y no me refiero sólo al celular, sino al otro, al fijo que ya nos parece de cavernícolas. El no uso de esos “intermediarios” remarca su hosca prescindibilidad. Su terquedad termina por subrayar nuestra necedad.

Pocos poetas de Guanatos reúnen en sí tanta congruencia estética como Ataúd Martinolli. Una congruencia que algunas veces intimida y molesta. Intimida porque se levanta a contracorriente de la legitimidad poética construida durante los últimos decenios. Molesta porque hace recordar lo patético que los escritores solemos ser para buscar obsesivamente los halagos, las portadas de los periódicos, los premios, las caricias. Conozco poetas serviles a más no poder. Es un servilismo contagioso, que nos penetra como la humedad y, sin darnos cuenta, terminamos por ser sus hijos —hijastros, al final ninguneados—. Si algo demuestra la historia de la literatura es que nada está escrito y sus juicios son terribles: desconsoladores para los ingenuos, injustos para los desdichados.

¿Cómo juzgar lo que se nos escapa por los orificios de un esteticismo vacío e hinchado? ¿Cómo evitar tergiversar la diferencia desde un purismo trasnochado y retórico del que seguimos siendo herederos? Yo mismo he defendido la tradición poética de la invasión de los nuevos bárbaros (internautas, facebookeros, bloggeros, rockeros, periodistas, promotores culturales y resentidos de todo tipo); pero frente a una poesía anclada en lo oral y lo contingente mis referentes tienden a estallar.

Por momentos Ataúd Martinolli me parece inconstante, por momentos quisiera que publique más. Aquí y allá encuentro versos brillantes, aquí y allá encuentro versos apresurados. Pero el propio poeta ha asumido con entusiasmo las derrotas. No es sólo un subterfugio verbal. No lo puede ser después de tantos años. Basta compararlo con sus colegas de la misma generación. Han devenido burócratas universitarios, poetas de recetas y temáticas escolares, algunos engolosinados en la frivolidad de un humor insulso. Grises en su brillantez universitaria —poéticamente parasitaria—.

Quizá por eso se siente a gusto con todos los marginales de la sociedad: Putas, sodomitas, drogadictos, borrachos, empleados frustrados, lumpen, apátridas, inmigrantes centroamericanos, mojados, chavos banda, etc.


Ataúd Martinolli representa lo otro en la poesía. Es —sin proponérselo— la conciencia que nos acusa —me acusa—. Con Martinolli me doy cuenta que no estoy seguro de mis argumentos y defensas. No estoy seguro de lo poético de un poema. No estoy seguro de que a través de mí no terminen de hablar todos los residuos contra los que siempre he luchado.

Por Enrique G. Gallegos

El Gran Hernando

Juró que volvería. Entonces yo reía mientras él moría. Aun moribundo reía a carcajada suelta, escupiendo sangre por la boca. Mientras más clavaba el puñal en su espalda, más fuertes eran sus carcajadas. Agonizante, dijo que eliminara cuantos hombres quisiera, cientos, miles:
“Esto no es cuestión de hombres, es de ideales”– dijo antes de desvanecerse.

No me importó. Mostré su cadáver ante todo el pueblo. Lo mutilé y guardé su cabeza como trofeo. Busqué y aniquilé a todo simpatizante. No permitiría que nada ni nadie derrocara mi imperio. Pero él nunca murió.

Se multiplicó, fue como una plaga, como cucarachas asquerosas que miraba por doquier. Se organizaron, se escondieron y fortalecieron. Lo nombraban y veneraban como “Hernando, El Grande”. Eso me enfureció, ¡Yo soy su rey! ¡No el cadáver que cuelga en mi estudio!

Maté y torturé a placer a cada cabecilla. Al interrogarlos y preguntarles quiénes eran, todos respondieron lo mismo: –“¿No me reconoces? ¡Soy yo! ¡Tu pesadilla! ¡Soy Hernando, El Grande!”.

Tenía todo el poder a mi lado; pero era yo el asustado. Al cabo de una semana, se reunieron miles en la plaza de mi mansión. Estaban armados y furiosos. Mis guardias no pudieron contener la oleada de Hernandos.

No sabía qué hacer, se invirtieron los papeles, ahora era yo el perseguido. Intenté escapar; pero ya tenían asegurado cada sector de la mansión, cada escape, cada vía de salida. Sucedió lo inevitable, me capturaron.

Al final, me entregaron con un joven alto, de tez trigueña, esbelto, de melena obscura y mirada cálida y penetrante. Al verlo, lo supe de inmediato. Ese maldito lo cumplió, estaba de nuevo frente a mí. Era otro cuerpo, otra persona; pero la misma mirada, los mismos gestos, la misma causa.

Me miró a detalle, de pies a cabeza y su mirada por fin se encontró con la mía.

Sin vacilo, sacó un machete y de tajo arrancó mi cabeza.

“Creí que al deshacerme de Hernando, se acababa todo, era libre de hacer lo que quisiera a mi voluntad y conveniencia. Qué ingenuo fui”.

“Nunca lo maté, Nunca me deshice de él”, todo lo contrario. Al deshacerme de su cuerpo, se convirtió en una leyenda… Se hizo inmortal.

Por Christian García

Obscur

Entrevista por Cecilia Mermor


Obscur es el más reciente trabajo de Maribelle Ocegueda, una fotógrafa obscura y talentosa que con su trabajo da muestra de ello. Imágenes provocadoras, misteriosas, sensación de frío, vacío y luz que trata de dar un poco de calor; pero que no consigue apagar la nostalgia que hay en la obscuridad.



Cecilia: ¿En qué momento nació tu interés por la fotografía?
Maribelle: Es algo curioso, porque al principio yo mostraba más interés por los videos, y comencé en la preparatoria. Solía videograbar a mis amigos, a mi mascota, a mi hermana y a mí misma. Después quise absorberlo todo y lo reduje a la imagen fija.

C: ¿Te dedicas de lleno a la fotografía o tienes otras ocupaciones?
M: Tengo un empleo de medio tiempo que me permite tomar mi cámara por las tardes y hacer lo que más me gusta hacer.

C: ¿Realizas otros tipos de arte?
M: Sí, bailo danza árabe/tribal fusión desde hace algún tiempo, y a veces navego en el mar abierto de las letras y me da por escribir.

C: ¿En qué te inspiras para la creación de tus obras?
M: Mi recurrente fuente de inspiración es el arte mismo. A veces leo un poema de James Joyce, de Baudelaire, de Jorge Cuesta; miro las visiones del más allá de El Bosco, las obras de Rafael Coronel o de Goya; escucho alguna pieza de Arvo Pärt, de Julián Carrillo, Leonard Cohen, o un buen black metal y vuela mi imaginación. La obscuridad, el color negro, los ancestros y el misterio evocan inspiración en mi mente.

C: ¿Qué deseas transmitir a través de tus fotografías?
M: De alguna manera mis fotografías son secretos, mis obscuros secretos. Pero prefiero que hablen por sí mismas y que quien las contemple, forme su propia visión de ellas.

C: Al ver tu blog, he visto que la mayoría de tus fotografías son autorretratos, ¿a qué se debe?
M: La mayor parte del tiempo estoy sola y cuando llega la idea, simplemente la hago. Utilizándome a mí misma para llevar la idea de la mente a los ojos: Que conducen a la cámara.

C: ¿Has expuesto tu arte? De ser así, ¿en dónde?
M: Hace ya algún tiempo tuve una exposición colectiva con mis excompañeros de escuela, desde entonces ya no he expuesto más... Actualmente colaboro en la Revista Liber: Dedicada a la literatura y a la poesía, con fotografías para la portada y contraportada en cada edición mensual.

C: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?
M: He tenido pláticas con un escritor, al que le gustaría que alguna de mis fotografías sea la imagen de su libro. Y estoy emocionada por eso, ya que el género abarca desde el erotismo, terror, locura y muerte, temas por los cuales siento una gran fascinación. Han habido recientemente otras propuestas; pero no me gusta anticiparme, y prefiero siempre guardar un resquicio para el misterio.



Carta editorial

Cuando adquirimos una revista lo que buscamos en ella es información que sea interesante, entretenida, que nos haga reflexionar, nos aporte conocimientos y que nos sirva de pasatiempo. Así mismo es para nosotros en Obscuridad de Noviembre, sólo que a diferencia de la mayoría de las revistas que hay en el mercado, nosotros buscamos temas controvertidos, obscuros, que sean del interés para los que pertenecemos a las diferentes culturas urbanas. Como objetivo principal es dar a conocer lo que hacen los artistas, principalmente locales, dando también espacio a nacionales e internacionales. Estamos por cumplir un año con el proyecto y empezaremos a hacer mejoras en el contenido e imagen de la revista, por eso mismo necesitamos saber su opinión sobre lo que les gusta, lo que no les agrada, qué tipo de contenido desean ver en Obscuridad de Noviembre, ¡contáctanos!

El 22 de Noviembre realizaremos una fiesta para celebrar el aniversario de la revista, en el Republik la entrada es libre de 6:00 a 12:40 de la noche, ubicado en López Cotilla #793-A. Están cordialmente invitados, así que estén atentos de los diferentes medios por los cuales nos anunciamos para que se enteren de los detalles del evento.

¡Bienvenidos a la sexta edición!

ATENTAMENTE
Cecilia Mermor